Nadie hacía rugir una Stratocaster con ese sentimiento tan puro. Tu forma de tocar era puro fuego y nos enseñaste que el blues se siente en las entrañas, no solo en los oídos.
¡Feliz cumpleaños allá donde estés, Stevie Ray Vaughan!
Tu alma sigue presente en cada acorde. Gracias por ese talento tan salvaje que nos hace vibrar cada vez que escuchamos tus cuerdas. ¡Hoy brindamos por tu música!

