El panorama del blues sería irreconocible sin la monumental figura de B.B. King. Conocido mundialmente como ‘El Rey del Blues’, su carrera de siete décadas sentó las bases para generaciones enteras de músicos. Por ello, el as contemporáneo del blues, Joe Bonamassa, no se ha mordido la lengua al responder a quienes osan criticar el estilo de King.
En una reciente entrevista con la revista Classic Rock, Bonamassa se deshizo en elogios hacia la perdurable influencia del Rey, describiéndolo como un «artista total» y «una entidad inmensa». Para Bonamassa, el legado de King no solo se mide por su habilidad instrumental, sino por el conjunto completo de su arte.
El rey del blues y su legado inmortal
“El canto, la forma de tocar, las canciones. Creo que hizo, como, 60 discos a lo largo de los años”, comenta Bonamassa, destacando algunos de sus trabajos favoritos como Live at the Regal (1965) y Blues Is King (1967), además de álbumes de estudio cruciales como Indianola Mississippi Seeds (1970) y Completely Well (1969).
Es precisamente ante la magnitud de esta obra que Bonamassa reacciona con vehemencia a las críticas superficiales sobre la técnica de King.
“Cuando la gente dice: ‘Oh, B.B. King no toca mucho en la guitarra’, es como si me estuvieran diciendo: ‘¿Estás jodidamente bromeando?’”, añade Bonamassa con frustración evidente. Esta crítica, a menudo repetida por quienes valoran la velocidad sobre la emoción, ignora la profunda complejidad y la economía artística que definieron el sonido de B.B. King. King no buscaba abrumar; buscaba conmover.
El secreto de la nota única y el tiempo perfecto
El argumento central de Bonamassa se centra en la identificación instantánea que lograba B.B. King:
“Es uno de los únicos guitarristas que ha tocado que puedes identificar con una sola nota.”
Este fenómeno no es casualidad; es el resultado de un vibrato magistral y un fraseo desarrollado a partir de diversas influencias. Bonamassa subraya que el estilo de King estaba profundamente arraigado en el jazz, mencionando a figuras seminales como Wes Montgomery y, definitivamente, Charlie Christian, además de la evidente conexión con el blues de T-Bone Walker. Sin embargo, a medida que avanzaba la década de 1960, el enfoque de King se hizo inconfundiblemente personal.
Según Bonamassa, el aspecto más pasado por alto del toque de King era su manejo del tiempo (timing). “Nunca tenía prisa. Y creo que una de las cosas más olvidadas sobre la forma de tocar de B.B. es que cada solo que hacía tenía una gran historia”. Esta habilidad para colocar las notas exactamente donde debían estar, infundiendo cada silencio con significado, es la quintaesencia de su maestría. Mientras otros guitarristas de blues se esforzaban por llenar el espacio, King abrazaba el espacio, dejando que Lucille (el nombre cariñoso de su Gibson ES-355) hablara solo cuando era necesario, y siempre con una emoción palpable.
La técnica de King, enfocada en solos cortos, limpios y melodiosos, contrastaba con el desarrollo del blues-rock más ruidoso y saturado que estaba emergiendo. Esta economía de notas no era una limitación, sino una elección artística poderosa que inspiró a músicos tan diversos como Eric Clapton, Jimi Hendrix y Keith Richards, quienes admiraban su pureza y su conexión directa con las raíces del género.
La influencia profesional: un mentor en el camino
Joe Bonamassa continúa relatando su primera experiencia al conocer a B.B. King, un encuentro que terminó moldeando tanto su forma de tocar como su actitud general hacia la industria musical. Su primer encuentro ocurrió en 1989.
“Cuando conocí a B.B. por primera vez [en 1989], realmente no entendí la magnitud de aquello”, confiesa. “Cuando tienes 12 años, ¿sabes a lo que me refiero? Pero él era una personalidad y una figura más grandes que la vida misma. Fui bendecido por conocerlo durante 25 años”.
La tutoría de King fue crucial para el joven Bonamassa, quien aprendió valiosas lecciones que iban más allá de las escalas de blues.
“Me mostró la forma correcta de hacer giras, me enseñó sobre el profesionalismo. La banda siempre estaba impecablemente vestida, a tiempo, era respetuosa. Y si puedes vivir de acuerdo con eso, entonces no tienes preocupaciones.”
Este énfasis en el respeto, la puntualidad y la imagen profesional es un testimonio del compromiso de B.B. King no solo con su arte, sino también con el público que lo venía a ver. Una lección de humildad y rigor que Bonamassa ha sabido aplicar a su propia y exitosa carrera.
Novedades de la carrera de Bonamassa
Mientras defiende con pasión la memoria de su mentor, Joe Bonamassa se mantiene activo en la escena musical. Su último álbum, Breakthrough, fue lanzado en julio de 2025 (siguiendo estrictamente la cronología proporcionada en la fuente). Además de sus proyectos discográficos, el músico compartió con sus seguidores una actualización de salud importante el pasado noviembre, tras sufrir una lesión durante un concierto que provocó una pérdida repentina del “80%” del extremo agudo de su audición.
Afortunadamente, Bonamassa ha sido dado de alta desde hace tiempo y ya tiene una serie de conciertos programados por todo el mundo para 2026. Los fanáticos pueden esperar ver en acción pronto a este incansable defensor y heredero del blues. Para obtener una lista completa de sus próximas fechas en vivo, se recomienda visitar el sitio web oficial de Joe Bonamassa.
Visto en: www.guitar.com

