Cuando Aerosmith lanzó su álbum debut homónimo en enero de 1973, era evidente que la banda todavía estaba en el proceso de definir su identidad sonora. Tuvieron que pasar algunos años y varios discos adicionales antes de que consolidaran el sonido que los convertiría en leyendas del rock clásico.
Recordando aquellos primeros días, el guitarrista Joe Perry reflexionó en una entrevista de 2022 sobre la experiencia de escuchar sus grabaciones iniciales:
“Escuchándolo de nuevo, pienso: ‘Bueno, debería haber usado esto’ y ‘si tan solo hubiera sabido entonces lo que sé ahora’. Pero hay un encanto en eso, porque estábamos formando nuestro propio sonido. No solo el material de rock and roll directo, sino que también se podían escuchar toques de funk y ese tipo de cosas. Estaba enterrado allí. Mostraba los diferentes caminos que íbamos a tomar.”
El primer disco, aunque contenía himnos en desarrollo como ‘Dream On’, carecía de la potencia y la cohesión que la banda alcanzaría más tarde. La crítica inicial fue tibia, y la banda de Boston sabía que necesitaba un aliado experto para llevar su química en vivo al estudio de grabación.
La llegada de Jack Douglas: un aliado clave
Jack Douglas se convirtió en esa adición crucial. Se unió al proceso de Aerosmith para ayudar a guiar su segundo álbum, Get Your Wings (1974). Douglas no solo aportó disciplina, sino también una visión clara de dónde podían llegar los músicos individualmente. Él creía firmemente en el potencial del grupo.
En una conversación reciente, Douglas recordó su análisis inicial de la banda:
“Escuché ese primer disco una y otra vez, y pensé: ‘Estos tipos saben cómo escribir canciones’. Mi sensación era que Steven [Tyler] no estaba usando todas sus capacidades vocales, y que tanto Brad [Whitford] como Joe [Perry] querían ser más de lo que eran.”
Douglas notó que los guitarristas tenían aspiraciones elevadas, influenciados por los grandes maestros de la escena británica.
“Realmente querían trabajar para ser grandes guitarristas, al estilo inglés, como [Eric] Clapton y [Jimmy] Page. Aún no estaban allí, pero tenían una buena ventaja inicial,” explicó. De hecho, para el álbum Get Your Wings, Douglas tuvo que traer a otros dos músicos de sesión para grabar algunos temas porque Perry y Whitford aún estaban en desarrollo. Sin embargo, este fue solo un punto de partida.
El verdadero cambio ocurrió durante la gira de promoción de Get Your Wings. Douglas relató que, después de un año completo de giras intensivas, la banda regresó al estudio para grabar Toys in the Attic (1975) siendo guitarristas completamente diferentes. Habían alcanzado el nivel de maestría que buscaban.
La dualidad de los “toxic twins”
La asociación con Douglas no solo refinó su técnica, sino que también cimentó la legendaria dinámica entre Joe Perry y Brad Whitford, conocida como la de los ‘Toxic Twins’ de las seis cuerdas. Douglas entendió perfectamente los talentos complementarios de ambos.
Douglas detalló las fortalezas de cada uno: “Brad era un guitarrista realmente bueno técnicamente. En cuanto a Joe, él simplemente iba a por ello. Eso era lo que yo guardaba en mi bolsillo [la habilidad de Brad] cuando se trataba de una parte que tenía que tocarse nota por nota en el arreglo. Si era momento de ir realmente a por todas, ese iba a ser Joe.”
La aproximación de Perry, desordenada y visceral, se convirtió en una de las marcas registradas de Aerosmith. Douglas incluso lo apodó el “guitarrista más peligroso del mundo”.
“Simplemente va a por ello. Nunca sabes a dónde va,” añade el productor. Esta imprevisibilidad obligó a Douglas a desarrollar métodos de grabación poco convencionales para capturar esa energía cruda. Douglas le daba a Perry cuatro pistas separadas para grabar solos, permitiéndole improvisar y divagar libremente, incluso si cambiaba de clave brevemente. Luego, Douglas editaba y ensamblaba esos fragmentos para crear los solos icónicos que escuchamos en canciones como ‘Sweet Emotion’ o ‘Walk This Way’. Esta técnica de edición capturó la esencia salvaje de Joe Perry sin sacrificar la estructura de la canción.
Rocks: el álbum más “veraz” de Aerosmith
Para Douglas, la clave para capturar el sonido auténtico de Aerosmith era un periodo extendido de preproducción, a veces de hasta un par de meses. Este tiempo extra fue fundamental para álbumes como Toys in the Attic, donde la banda solo tenía unos pocos temas escritos pero muchas ideas y riffs para desarrollar.
El proceso alcanzó su cúspide con el álbum Rocks (1976). Para este disco, la banda ensayó durante meses en su almacén. Douglas recuerda:
“Todos los días, yo iba temprano a ese almacén y lo acondicionaba acústicamente con sofás, alfombras y lo que pudiera para que la sala sonara tolerable. Al final, sonaba tan bien allí que simplemente traje un camión de grabación remota y no los moví en absoluto. Simplemente los dejamos donde estaban.”
La magia de Rocks radicó en su autenticidad. El ambiente dictó la música.
“Esa sala dictó las claves de la canción,” comparte Douglas. “Los tiempos fueron dictados por la sala en la que estábamos y lo que sonaba bien. Por eso me gusta Rocks. Es el más veraz de todos los álbumes, en lo que a mí respecta. Realmente suena a Aerosmith.”
Rocks no solo fue un éxito de ventas y crítica, sino que se considera un hito en el hard rock, influenciando a bandas posteriores como Guns N’ Roses y Metallica. Gracias a la tutela de Jack Douglas, Aerosmith había trascendido su debut incierto para convertirse en la fuerza imparable del rock clásico que el mundo conoce hoy.
Visto en: ultimateclassicrock.com

