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Las canciones de Metallica que todavía asustan a James Hetfield

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Si alguna vez te has sentido frustrado intentando dominar un riff de Metallica, tranquilo, no estás solo. Incluso el propio James Hetfield, el «padrino» del downpicking y uno de los frontmen más respetados del heavy metal, confiesa que hay canciones de su propia banda que aún lo ponen nervioso a la hora de tocar.

Esta honestidad es refrescante y pone en perspectiva la complejidad técnica que exige el repertorio de Metallica. Recientemente, Hetfield compartió en el podcast oficial de la banda, The Metallica Report, que él y sus compañeros de banda tienen una lista personal de temas que consideran más complicados, especialmente bajo la presión de tocar en vivo.

Las bestias técnicas que desafían a hetfield

Al ser preguntado sobre qué canciones le resultan un desafío particular, Hetfield nombró dos épicos temas que requieren una precisión y resistencia implacables. Como es de esperar, ambas son piezas fundamentales de la discografía de la banda, aunque separadas por décadas de evolución musical.

Master of Puppets, el clásico atemporal de 1986, sigue siendo un monstruo técnico. James Hetfield ha popularizado el uso intensivo del downpicking (tocar todas las notas hacia abajo) a velocidades vertiginosas. Este estilo, aunque característico del sonido thrash de Metallica, es brutalmente exigente para la muñeca, especialmente al mantener el ritmo en secciones largas. Tocar Master of Puppets, con sus cambios de ritmo y sus más de ocho minutos de duración, requiere una coordinación física que pocos pueden sostener durante una gira de meses. Es un testimonio de la longevidad y el rigor de la banda que sigan interpretándola con la intensidad original.

La segunda canción que mencionó, Moth Into Flame, proviene del álbum Hardwired… to Self-Destruct (2016). Aunque es más reciente, mantiene la agresividad del thrash, con complejas estructuras de ritmo y una velocidad constante. Esta pieza exige una sincronización perfecta con Lars Ulrich. En palabras del propio Hetfield (vía Ultimate Guitar):

“Todos tenemos nuestras propias canciones que son un poco difíciles. Moth Into Flame, Master of Puppets, esas son dos que dicen: ‘Vaya, esas son un poco difíciles.’ Estoy seguro de que Lars [Ulrich, baterista] tiene su lista; todos tenemos nuestra lista. Pero nos esforzamos y nos ayudamos unos a otros con eso.”

La actitud m72: aceptar el error en el escenario

La capacidad de Metallica para manejar la dificultad se pone a prueba constantemente durante su colosal gira mundial M72, que a menudo presenta el formato de «fin de semana sin repeticiones» (No Repeat Weekend). Tocar dos noches seguidas en la misma ciudad con dos listas de canciones completamente diferentes exige al grupo mantener frescos en la memoria y en los dedos más de 30 temas distintos por parada, un reto logístico y musical inmenso.

En el podcast, Hetfield también se refirió a cómo gestionan los fallos en vivo. Para ellos, un error no es el fin del mundo, sino una oportunidad. Esta filosofía elimina la presión excesiva y permite que la banda se mantenga auténtica y humana en el escenario.

“No es realmente un error,” admitió Hetfield en una aparición anterior en el podcast. “Esa palabra es un poco ridícula. Es solo una forma única de tocarlo esa noche. Todos pueden disfrutar de lo que suceda en ese momento.”

De hecho, este enfoque relajado sobre la perfección es parte de su identidad y es algo que conecta profundamente con sus seguidores.

“Francamente, creo que es un desafío cuando una canción se desmorona. Podría ser devastador para otras bandas, para nosotros es simplemente: ‘¡Vale, la cagamos! ¡Empecemos de nuevo! ¡Sigamos desde aquí!’”

Esta resiliencia demuestra por qué Metallica sigue siendo una de las bandas en vivo más grandes y duraderas del mundo. Tienen el coraje de asumir riesgos con setlists variados, sabiendo que su profesionalismo y el apoyo mutuo les permitirán superar cualquier tropiezo técnico.

El respeto inesperado de dave mustaine

La dificultad de las composiciones de Metallica es reconocida incluso por sus detractores históricos. La relación entre Metallica y Dave Mustaine (líder de Megadeth y antiguo miembro fundador) ha sido notoriamente tensa durante décadas. Sin embargo, en los últimos años, Mustaine ha mostrado un respeto profesional creciente hacia Hetfield.

Como gesto de cierre de círculo, Megadeth regrabó recientemente su propia versión de Ride The Lightning. Mustaine explicó que quería hacerlo por respeto, destacando la habilidad de Hetfield.

En una entrevista con Rolling Stone, Mustaine fue categórico sobre la destreza de James:

“Lo llamé un ‘fucking powerhouse’ (una maldita potencia) y dije que siempre lo había respetado como instrumentista. Quería hacer algo para cerrar el círculo de mi carrera en este momento, ya que comenzó con Panic [la banda de Mustaine antes de Metallica] y varias de las canciones que terminaron en el repertorio de Metallica. Quería hacer algo que sintiera que sería una buena canción.”

Este reconocimiento mutuo, incluso después de años de rivalidad, subraya la verdad central: la música de Metallica es exigente. Ya sea por la velocidad cruda de los riffs de Master of Puppets o por la necesidad de memorizar un repertorio dual para el M72, el nivel de James Hetfield y el resto de la banda sigue siendo estratosférico. Su humildad al admitir los desafíos es lo que los mantiene humanos y, a la vez, legendarios.

Visto en: www.guitar.com

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