La influencia de las series de streaming en la música es innegable, pero pocos artistas logran revivir su catálogo con la fuerza que lo hizo Prince tras el final de temporada de Stranger Things de Netflix. Según datos recientes de Spotify, dos de las canciones más icónicas del artista de Mineápolis experimentaron un ascenso vertiginoso en sus reproducciones, demostrando el poder de la sincronización musical para trascender generaciones.
Específicamente, «Purple Rain» registró un aumento masivo del 243% en sus streams, mientras que «When Doves Cry» no se quedó atrás, viendo un incremento del 200%. Lo más significativo de este fenómeno es la demografía: gran parte de estas nuevas reproducciones provienen de oyentes de la Generación Z (aquellos nacidos entre 1997 y 2012), personas que ni siquiera habían nacido cuando estas obras maestras, lanzadas en 1984 dentro del álbum Purple Rain, dominaban las listas de éxitos.
El auge de la música de los 80 en la plataforma
El uso de éxitos de los años 80 no es nuevo en Stranger Things; de hecho, es una seña de identidad que contribuye a la ambientación nostálgica de la serie. Sin embargo, el éxito de la sincronización de Prince subraya un cambio económico fundamental en la industria musical. Para los artistas de catálogo, una licencia de sincronización exitosa en una serie global como la de los hermanos Duffer no solo significa un ingreso significativo, sino una inyección de vida que introduce su arte a millones de nuevos oyentes.
Este fenómeno demuestra que la música clásica del rock y el pop no tiene fecha de caducidad si se presenta de manera adecuada. La Gen Z, influenciada por las tendencias retro, TikTok y la búsqueda de autenticidad en los sonidos que precedieron a la era digital, está redescubriendo activamente la música de los 80, impulsando a la vez las carreras de artistas ya consolidados o póstumos.
La ardua batalla por «Purple rain»
Conseguir la licencia para usar la música de Prince no fue tarea fácil. El Príncipe de Minneapolis fue notoriamente protector con su catálogo, una política que su patrimonio ha mantenido. Matt y Ross Duffer, los creadores de Stranger Things, sabían que obtener los derechos de «Purple Rain» en particular era una misión casi imposible.
Ross Duffer explicó recientemente a Netflix que el patrimonio del músico:
«Generalmente no permite que esa canción sea licenciada fuera de la película Purple Rain».
Conscientes de las probabilidades en contra, los creadores no se rindieron. Matt Duffer añadió:
«Nos dijeron que era muy difícil, así que solo cruzamos los dedos. Gracias a Dios, estuvieron de acuerdo».
El esfuerzo valió la pena, ya que la canción encajaba perfectamente en la narrativa. Sin revelar detalles cruciales del episodio final, Ross señaló que la decisión de usar el disco como el “detonante de la bomba” requería algo épico:
«Una vez que se nos ocurrió la idea de que el disco iba a ser el detonante de la bomba, supimos que necesitábamos un ‘needle drop’ épico, y se lanzaron muchas ideas. Creo que realmente no hay nada más épico que Prince».
Kate bush abrió la puerta
Paradójicamente, los hermanos Duffer tuvieron que agradecer en parte a Kate Bush. En 2022, la inclusión de su éxito de 1985, «Running Up That Hill (A Deal With God)», en la temporada anterior de Stranger Things, provocó un resurgimiento similar. La canción no solo disparó sus streams, sino que alcanzó el puesto número 3 en el Billboard 100, un logro que Kate Bush no había visto desde hacía décadas. Este fenómeno demostró el inmenso poder de la serie para revitalizar catálogos musicales.
Tras el éxito de Kate Bush, el camino para conseguir licencias de otros gigantes de los 80 se volvió quizás un poco menos complicado, aunque no menos costoso. Otros artistas cuyas canciones han sido usadas con gran efecto incluyen a Metallica, The Police, The Clash, Duran Duran, Toto, Bon Jovi, Peter Gabriel, Journey y Kiss, consolidando a Stranger Things no solo como un éxito televisivo, sino como una máquina del tiempo musical.
Prince: Un legado musical inmortal
La capacidad de Prince para generar un interés tan masivo en una audiencia joven, décadas después de la publicación de estas canciones y años después de su fallecimiento, subraya la calidad atemporal de su trabajo. Prince no era solo un músico; era un arquitecto sonoro, conocido por su perfeccionismo y su visión artística única. El hecho de que su patrimonio finalmente accediera a la sincronización de «Purple Rain» en un momento narrativo tan crucial habla del reconocimiento del impacto cultural de la serie y del respeto por preservar el contexto emocional de la canción.
En el panorama actual del streaming, donde la atención es el recurso más valioso, el efecto Stranger Things garantiza que el legado de Prince continuará resonando. Las reproducciones no son solo cifras; son un testimonio de la inmortalidad de la música de Prince, ahora grabada en el ADN cultural de una nueva generación que se pregunta: ¿quién era este genio y qué más tiene en su bóveda?
Visto en: ultimateclassicrock.com

