La reciente retransmisión de la docuserie Anthology de The Beatles nos ha devuelto a los orígenes del cuarteto de Liverpool, revelando detalles fascinantes sobre cómo Paul McCartney y John Lennon, dos de los compositores más influyentes de la historia, desarrollaron sus habilidades musicales. La serie subraya que los dos pasaron incontables horas tocando cara a cara, un proceso que, para McCartney, zurdo, supuso un desafío y, a la vez, una ventaja única para su compañero.
Ser un zurdo en el mundo de la música siempre ha conllevado complicaciones. Las guitarras estándar están diseñadas para diestros, obligando a los músicos zurdos a hacer malabares. El texto original nos recuerda la dura experiencia de Jimi Hendrix, a quien su propio padre obligó a tocar como diestro, creyendo que la zurdera era una señal demoníaca. Hendrix solo podía invertir su instrumento y tocar a su gusto cuando su padre no estaba presente, una muestra de la rigidez de la época. Paul McCartney, aunque no enfrentó la misma superstición familiar, tuvo que ingeniárselas.
La creatividad del zurdo: adaptando la zenith
McCartney, un «southpaw» (zurdo), tuvo que modificar su guitarra acústica Zenith. Su solución fue cambiar el orden de las cuerdas y realizar ajustes caseros a la cejuela. A pesar de estas modificaciones, Paul admitió que con el tiempo se vio obligado a desarrollar cierta habilidad para tocar con instrumentos de diestros, especialmente si se encontraba en fiestas o reuniones sociales sin acceso a su instrumento adaptado.
En una entrevista de 1990 con Guitar Player, el músico confirmó esta habilidad adquirida:
“Puedo tocar la guitarra para diestros un poco, lo justo para las fiestas. Con suerte, en ese momento todos están borrachos cuando la cojo, porque si no, me van a pillar. Pero puedo hacerlo.”
Esta necesidad de improvisar era práctica. Como él mismo explicó, reencordar la guitarra de alguien en medio de una fiesta era inviable: “Y en una fiesta, solo quieres tocarla durante 15 o 30 minutos o algo así, y para cuando has destrozado su guitarra y se la devuelves, tienen que volver a encordarla, y es una tontería. Así que tuve que aprender al revés.”
El método de espejo de lennon
La zurdera de Paul resultó ser pedagógicamente útil para John Lennon. En sus inicios, Lennon tenía habilidades limitadas, usando acordes de banjo en una guitarra con solo cinco cuerdas. Al sentarse frente a McCartney mientras practicaban, John obtenía una imagen espejo perfecta de cómo digitar un acorde. Este método de aprendizaje visual fue fundamental para la formación musical temprana de Lennon.
Lo curioso es que este conocimiento se infiltró tan profundamente en la técnica de Lennon que era capaz de tocar la guitarra de Paul, encordada al revés, sin dificultad, algo bastante inusual para un diestro. McCartney lo recordó: “Es gracioso: John también aprendió al revés, por mi culpa, porque la mía era la única otra guitarra que tenía disponible, si rompía una cuerda o no tenía la suya.”
Esta conexión formativa se complementó con otras influencias. McCartney recordó en esa misma entrevista que Lennon fue el único Beatle que realmente dominó la técnica de fingerpicking (punteo con los dedos), una habilidad que adquirió del músico folk escocés Donovan mientras ambos estudiaban con el Maharishi en India en 1968, lo que demuestra la constante búsqueda de John por expandir sus horizontes musicales.
El accidente de hamburg: de la rosetti al piano
Antes de consolidar su papel, McCartney pasó por un calvario con un instrumento de baja calidad. Cuando The Beatles comenzaron a tocar en Hamburgo en 1960, Paul usaba una guitarra eléctrica llamada Rosetti Lucky 7.
“Cuando fui a Hamburgo, tenía una cosa llamada Rosetti Lucky 7, que es una guitarra británica realmente terrible con una acción horrible”, relató McCartney. “Simplemente se me desarmó… ya sabes, justo el calor del club y el sudor hicieron que se cayera a pedazos. Finalmente, la destrocé, ¡primeros rumores de The Who!, en un momento de borrachera. Se rompió en algún sitio, y tuvo que irse.”
El desastre de la Rosetti lo dejó sin opción. Tuvo que recurrir al piano, un instrumento que tocaba de espaldas al público en el club. Este cambio temporal preparó el terreno para la gran transición que definiría su carrera: la adopción del bajo. Cuando el bajista original, Stuart Sutcliffe, dejó el grupo en 1961, Paul asumió la tarea, inicialmente con cierta renuencia, pues la línea de bajo había sido la última opción instrumental para él. Sin embargo, este cambio lo llevó a descubrir el enorme potencial del instrumento, especialmente con su famoso Hofner 500/1, conocido como el «violín de bajo».
El despertar armónico con “michelle”
Fue durante la grabación de “Michelle” en 1965 (para el álbum Rubber Soul) cuando McCartney sintió el verdadero poder del bajo para crear tensión y liberación armónica.
“Me cargaron mucho el tocar el bajo. Realmente no quería hacerlo, pero luego empecé a ver algunas cosas interesantes en él”, confesó. Describió cómo al tocar la línea descendente de acordes de “Michelle”, descubrió que si saltaba entre una nota fundamental (C) y su quinta (G), la frase ganaba una musicalidad excepcional. Este fue un momento de “despertar” para él.
McCartney entendió que el bajo no era solo el soporte rítmico, sino un motor armónico. Citó la influencia de Brian Wilson y el álbum Pet Sounds de The Beach Boys, donde las líneas de bajo jugaban con notas fuera de la raíz para crear anticipación. “Si estás en Do, y lo pones en Sol, algo que no es la nota raíz, crea un poco de tensión. Es genial. Simplemente [toma una respiración larga y expectante] sostiene la pista, y cuando vuelves a Do, es como, ‘¡Oh, gracias a Dios que fue a Do!’”.
Así, el papel de McCartney con el bajo evolucionó de una obligación forzada a una exploración creativa, consolidándolo no solo como un compositor brillante, sino como uno de los bajistas más innovadores de la música moderna.
The Beatles Anthology continúa en streaming con la emisión de los episodios 4–6 el jueves 27 de noviembre, y los episodios 7–9 el viernes 28 de noviembre.
Visto en: www.guitarplayer.com

